DIAGNÓSTICO SOCIOEDUCATIVO DE LA COMUNIDAD.
PLANTEL 15 “CONTRERAS”, DELEGACIÓN LA MAGDALENA CONTRERAS.
ELABORADO POR: MTRA. ROSALINA ROMERO GONZAGA*[R1]
FACTORES Y CONDICIONES EXTERNAS
Características del contexto socio-cultural
Bachilleres 15 “Contreras”, se ubica dentro una zona económica media, caracterizada por un elevado crecimiento demográfico y grandes contrastes socio-culturales.
Por un lado, en la Magdalena Contreras[1] existen cuatro pueblos de origen prehispánico: Ocotepec o "lugar de ocotes"; Atlitic, ("piedra del agua" o "piedra en el agua"), Aculco, ("donde da vuelta el agua") y Totolapan o "en agua de los guajolotes".
Los pueblos conforman un mosaico de riqueza cultural que han sido poco a poco arrasados por la urbanización, territorio que, originalmente constituyó, zona de conservación ecológica. La Magdalena Contreras es la sexta demarcación que cuenta con el 58% del suelo de conservación, el 42% corresponde a suelo urbano y el 37% es de uso habitacional. Si consideramos que se trata de una delegación en constante crecimiento poblacional lo que se vio reflejado en la pérdida y deterioro de importantes zonas de conservación y, por consecuencia, el cambio de uso de suelo. Esto trajo consigo el crecimiento vertiginoso de la vivienda y la transformación de las industrias tradicionales a las actividades terciarias. (Comercio, servicios)
Actividades económicas
El tránsito de la agricultura, floricultura y recolección de productos silvestres de uso alimenticio, medicinal y ceremonial, la de crianza de animales, a las actividades terciarias fue un signo del crecimiento poblacional verificado en los años 70 y 80 del siglo pasado. Actualmente la población se dedica al comercio formal (34%), seguido por los servicios públicos y privados (17.5% y 17.2%, respectivamente). Sólo el 8,9% se dedica la industria manufacturera (textil, automotriz).
Las actividades predominantes en la demarcación son el comercio en pequeño, el comercio ambulante y la industria manufacturera. Aunque
Desempleo o subempleo
La Magdalena Contreras es una delegación que ha recibido a miles de personas migrantes que carecen de vivienda. Demográficamente, la población ha crecido a lo largo de una década, con más de 222, 050 habitantes para el 2000. El mayor crecimiento poblacional se verificó en 1980[2], cuando la población crece casi al doble de la registrada una década atrás, es decir, 137,266 habs. frente a 75,421 habs. Esto provocó mayores demandas de la población: servicios públicos, empleo y equipamiento urbano, así como la modificación de las diferentes actividades productivas.
En el 2004, 73% de la población de esta demarcación estaba habitada por personas cuyo ingreso era de 2, 200 pesos mensuales o menos, el 10% económicamente activo está en el subempleo, perciben menos de un salario mínimo. La tasa de desempleo se ubicaba en 5.22%.[3]
Los jóvenes se incorporan a la vida productiva entre los 15 a 19 años, al tiempo que representa un segmento de la población que se ve mayormente afectada por el desempleo abierto, pues representa una de las variables que definen el futuro laboral y profesional del joven, aumentando o diluyendo sus expectativas y la construcción de su forma de ser.
Servicios básicos:
El crecimiento de la población generó grandes corrientes de migrantes hacia La Magdalena Contreras, determinados por una carencia real de casa-habitación y su imposibilidad de resolverse en el valle de la Ciudad de México. La falta de vivienda, redes eficientes y suficientes de distribución de agua, cantidad y calidad de centros educativos, espacios recreativos, centros hospitalarios y de salud, transporte público en calidad y cantidad, centros de abasto organizados etc., ha provocado la participación y movilización de grupos sociales de La Magdalena Contreras que buscan nuevas vías para resolver sus demandas.
La colonia en la que se ubica el plantel donde laboro, se ubica en una de las colonias medianamente pobladas que, junto con otras más pobladas, conforman el grueso de la población contrerense. Paradójicamente, las colonias más pobladas no son necesariamente las más pobres, sino las que gozan de mayor espacio que los habitantes de otras colonias. Los pequeños propietarios de tierras ejidales fueron desplazados por una clase media alta que adquirió los terrenos a bajo costo.
Salud sexual y reproductiva de los jóvenes
En la delegación Magdalena Contreras, de entre la población de adolescentes, 50.8% pertenece al sexo masculino y 49.2% al sexo femenino. En la distribución por grupos de edad se observa que el 65.5% tiene 14 años o menos. El 73.7% de la muestra se ubica en el nivel secundaria, 14.1% en el nivel bachillerato y el 12.2% en escuelas técnicas.[4]
La edad promedio en las que los jóvenes inician a ejercer su vida sexual es entre los hombres de 15 a 19 años, en tanto que entre las mujeres es de 12 a 14 años, siendo éstas últimas, las que inician su vida sexual a una edad más temprana[5] y aunque la delegación intenta informar y orientar a los jóvenes para prevenir enfermedades de transmisión sexual, los programas en el tema han tenido escasa convocatoria, ya que van acompañados de acciones como el mejoramiento urbano, campañas de alfabetización y el rescate del Río Magdalena, entre otras. Así, no se encuentra una política de educación sexual clara, continúa y sistemática encaminada a integrar a la cultura de la prevención, ya que los jóvenes a pesar de conocer los distintos métodos anticonceptivos que existen (96%), el 48% no utiliza alguno[6]. Entre la población joven sigue prevaleciendo el desconocimiento y el temor por adquirir alguno de éstos métodos en instituciones de salud.
Bienes culturales y recreativos.
La delegación cuenta con varios espacios de promoción turística de las riquezas naturales y culturales[7], así como espacios recreativos que han sido resguardados por las autoridades delegacionales, pese a los embates del crecimiento poblacional. La población contrerense reconoce y valora los legados históricos heredados por sus ancestros, continúa alimentando viejas tradiciones y espacios que han sido celosamente protegidos.
Sin embargo, esta visión cultural no es del todo compartida por las nuevas generaciones, ya que se sienten poco identificados con las anteriores, que en su mayoría les duplican la edad.
Tan sólo de los 222, 050 habitantes que hay en la demarcación, 65,277 son jóvenes, lo que representa un 29% de la población total. Si a estas cifras le agregamos que respecto a la infraestructura cultural y recreativa que existe para los jóvenes en la Magdalena, tan sólo se cuentan con: 8 parques y jardines, 5 bibliotecas, 2 casas de cultura, 1 foro, 1 teatro y 1 museo[8], nos daremos cuenta de que aún no existen los espacios suficientes de expresión y participación en la vida pública local. Azcapotzalco, Cuajimalpa, Milpa Alta, Tláhuac, Xochimilco son otras delegaciones que carecen de suficiente infraestructura cultural adecuada para los jóvenes, lo que habla de una ausencia de políticas específicas para este sector de la población.
Inseguridad
La inseguridad en la demarcación sigue siendo un tema prioritario, ya que a pesar de los recursos destinados[9], las acciones han sido insuficientes para combatir actos delictivos. Aunque a nivel estadístico, la Magdalena Contreras es una de las delegaciones con menores índices delictivos, lo cierto es que aún no hay una política pública en la materia, por el contrario, vemos que dicho fenómeno nacional se ha incrustado en las estructuras políticas, económicas y sociales lo cual habla de que no contamos con instituciones y estructuras fuertes que puedan combatir y prevenir el flagelo.
El principal problema radica en los asentamientos irregulares en aproximadamente 427 hectáreas de suelo de conservación, los cuales carecen de servicios urbanos y vigilancia.
Los principales problemas en materia de desarrollo urbano son la conservación del entorno ambiental y el ordenamiento de los asentamientos irregulares que llegan a generar confrontaciones con vecinos, autoridades delegacionales y de Seguridad Pública.
En Magdalena Contreras existen 65 colonias, además de cinco localidades formadas por una sola vivienda, 16 más donde sólo habitan 247 personas y otras dos constituidas por 434. En estas áreas el perfil poblacional es de carácter rural, con población dedicada a actividades primarias.
Este territorio es uno de los menos poblados en el Distrito Federal según el Conteo de Población y Vivienda 2005, con un total de 228 mil 927 habitantes. Un poco más de la cuarta parte de esta población son personas entre 0 y 14 años de edad, es decir, usuaria o potencialmente demandante de servicios educativos.
Asimismo, poco más de 40% de la población carece de los servicios de alguna institución de seguridad social y sus habitantes tampoco cuentan con servicios de transporte masivo de pasajeros como el metro, trolebuses, tren ligero o metrobús.
Los delitos en esta delegación son de los más bajos registrados en la ciudad. Durante 2006 fueron detenidas 26 personas por robo de vehículo.
A diferencia de lo que sucede en otras demarcaciones, las capturadas por posesión de drogas fueron sólo 41 personas, lo que representa un número muy bajo respecto al total de detenidos por los delitos principales.
El análisis hecho por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de la capital, reporta que, considerando las denuncias ciudadanas en las que existe una dirección o referencia completa respecto del lugar de venta de droga, se tiene un total de 70 puntos repartidos entre 34 colonias de esa demarcación[10].
Según datos oficiales[11], se tienen registrados 609 reclusos y ex reclusos con domicilio en alguna de las colonias de la delegación La Magdalena Contreras. Destacan las colonias San Bernabé Ocotepec (52); San Jerónimo (52); San Nicolás Totolapan (40); Las Cruces (30) y El Tanque (29).
En la delegación se encuentran ubicadas ocho instituciones bancarias con 20 sucursales, en las cuales, entre enero de 2006 y abril de 2007, se han cometido dos asaltos.
Deterioro ambiental
Junto a los pueblos que aún subsisten, en el otro extremo coexisten zonas de atractivo turístico nacional e internacional, parques y corredores eco-turísticos, cascadas y manantiales de aguas cristalinas, zonas y monumentos arqueológicos construidos entre los años 1200 y 1380 con influencia de la cultura otomí.
Se caracteriza por la convivencia armónica con el entorno ecológico y ambiental, así como por ser uno de los miradores más impresionantes de la Ciudad de México. Cuenta con un nuevo sendero ecoturístico de acceso a la pirámide, así como invernadero, mirador y una unidad de servicios sociales y ecoarqueológicos recientemente construidos.
Pese a las disposiciones del Bando 2[12] emitido por el gobierno capitalino, dirigido a restringir el crecimiento de la mancha urbana en la demarcación para proteger zonas de conservación ecológicas, la falta de vivienda generó invasiones y posesiones ilegales de dichas zonas, lo que ha ocasionado el deterioro de zonas históricas y culturales de conservación. Esta situación parece encontrase en una disyuntiva ya que, por un lado, el atractivo de la zona se encuentra en sus espacios culturales y recreativos abiertos para todos los capitalinos lo que representa fuentes de ingreso y empleo para los nativos pero, por otra parte, esta situación ha venido a mermar la naturaleza misma.
Como puede notarse, los contrastes están presentes en la actualidad: zonas histórico-populares con problemas de concentración poblacional y contaminación e invasión de zonas ecológicas protegidas, así como zonas exclusivas habitadas por clase media y media alta, que reclama privacidad, tranquilidad y acceso garantizado a excelentes servicios públicos.
FACTORES Y CONDICIONES INTERNAS
¿CON QUÉ CONTAMOS?
Repercusiones en la vida de los jóvenes
Ambiente escolar
Demográficamente, la Magdalena Contreras cuenta con un porcentaje alto de población de jóvenes de entre 14 a 25 años[13], donde la media se ubica en los 24 años de edad. Esto representa un importante desafío para las autoridades locales, ya que se ha reconocido por parte del INEGI, que en la delegación existe alta y muy alta marginación entre los jóvenes. Se trata de jóvenes que se encuentran en un contexto con rezagos en la infraestructura social y en bajos niveles de educación.
En la demarcación existe una larga tradición en la vida asociativa y comunal, sin embargo entre los jóvenes la vida urbana ha tenido un impacto definitivo: falta de identidad y compromiso con su comunidad o medio, exaltación de modas o modelos ajenos a su lugar de origen, desarraigo a sus costumbres o, en su caso, indiferencia frente a su realidad inmediata.
Esto quizá es producto de la expansión demográfica, la cual no ha estado en congruencia con la creación de infraestructura social, urbana, cultural, recreativa propicia para el conjunto de la población contrerense. Esto, sin duda, se traduce en problemas sociales que se reflejan a través de desequilibrios, conflictos y desajustes. En el caso del entorno que afecta a los jóvenes están presentes tres dimensiones que aún no han abordado las autoridades delegacionales:
a) Estructurales, aquellos problemas que están relacionados con los cimientos e instituciones económicas, políticas, sociales y culturales de la comunidad. (pobreza, empleo, marginación, adicción, violencia, etc.)
b) Contextuales, referidos a los espacios delimitados en los que intervienen distintos actores y grupos sociales (falta de reconocimiento social, incomunicación entre jóvenes y autoridades, etc.)
c) Psico-sociales, los referidos a las formas de pensar, sentir y actuar de los jóvenes.
Entre las problemáticas que presenta la juventud en la delegación se encuentran:
1) Falta de espacios,
2) Falta de vigilancia en áreas verdes,
3) Inseguridad en vía pública,
4) No se toma en cuenta su opinión en la delegación,
5) Falta de información y educación sexual.
Los jóvenes refieren que son más los problemas estructurales y contextuales que enfrentan, tales como: falta de empleo, educación, inseguridad y violencia, falta de espacios de expresión y comunicación. En ese tenor, se pudo constatar[14] que dicho segmento de la población sigue estando desprotegida por el Estado.
Problemas o situaciones con los cuales se pueden trabajar en el contexto de nuestra asignatura mediante un proyecto educativo en el modelo de la RIEMS.
Considero que para trabajar sobre determinados problemas o situaciones, primero tenemos que conocer a profundidad cada uno de ellos. Por ello planteo la investigación, estudio y monitoreo de aspectos como:
- Un análisis comparativo entre familias dedicadas a actividades económicas completamente divergentes (agricultura-ganadería vs. Comercio), con impacto en la situación escolar de los jóvenes. (Actividades económicas)
- Evolución histórica de, al menos 10 años atrás, sobre las tasas de desempleo en la delegación y su incidencia en el rendimiento y/o deserción escolar. (Desempleo o subempleo)
- Impacto de la provisión de los servicios públicos con el nivel de vida de los estudiantes y sus familiares. (Servicios básicos)
- Investigación y análisis de las tasas de población juvenil de entre 15 y 19 años y su acceso a programas de salud sexual y reproductiva. (Salud sexual y reproductiva de los jóvenes)
- Impacto de las relaciones sociales establecidas entre los jóvenes con los distintos actores sociales a su alrededor (padres, amigos, maestros, autoridades, etc.) (Ambiente escolar)
- Grado de participación e involucramiento de los jóvenes con los distintos programas, servicios y espacios que ofrece la delegación para promover la cultura, la recreación y el deporte. (Bienes culturales y recreativos)
- Grado de información y participación de los jóvenes en los distintos programas de seguridad pública y acciones a favor de la conservación de su espacio público. (Inseguridad)
- Grado de información, participación y concientización de los jóvenes en los programas y acciones directas a favor de la conservación de su medio ambiente y la riqueza natural de sus espacios. (Deterioro ambiental)
Cada aspecto implica un análisis minucioso de la realidad local que, difícilmente podemos sintetizar en breves páginas. Lo que sí estamos en condición de hacer es de ofrecer algunos avances sobre cada situación o problema que intentaremos abordar a lo largo, no de un ciclo escolar, sino de un proceso en construcción, como lo es la intervención directa en la realidad cotidiana de los estudiantes.
El anterior proceso conlleva una participación simultánea no sólo de maestros, sino de autoridades educativas, directores de cada plantel, padres de familia, autoridades locales, fundamentalmente, más no exclusivamente, pues no podemos darnos a la tarea de construir un modelo de planeación estratégica en el vacío, sin antes considerar los obstáculos, inercias, apoyos o condiciones prevalecientes para echar andar dicho proyecto.
Así, el presente diagnóstico, que representa nuestro apuntador, nos permitirá trabajar sistemáticamente en la elaboración de una primera propuesta de intervención pedagógica, la cual tiene que ser estudiada y valorada por los distintos actores antes mencionados. El primer filtro serán las autoridades del plantel.
Saberes tecnológicos.
Los jóvenes manifiestan mayor atracción por recursos tecnológicos fáciles de acceder y manipular.
Tienen mayor interés por recursos didácticos que los motiven a aprender de una manera amena, divertida y formativa, sin tantas complicaciones. Aunque esto conlleva una carga socio-cultural: reducción y minimización de los procesos, ya que pretenden encontrar soluciones fáciles en un mundo que está lejos de serlo.
Les interesa conocer y manipular nuevas tecnologías, llámese teléfonos móviles, autos, computadoras, aparatos multifuncionales, etc.
Los jóvenes están plenamente convencidos de que el manejar hábilmente internet, los provee de lo necesario para estar actualizados e informados, independientemente de la calidad de lo que buscan y encuentran. El “chatear”, “subir o bajar información”, el “abrir cuentas de correo electrónico”, etc., son consideradas como habilidades tecnológicas las cuales, en primera instancia, pudieran ser novedosas pero que, en perspectiva, forman parte del proceso de interacción con el medio virtual, si consideramos el tiempo que dedican los jóvenes a navegar (4 horas promedio).
¿A QUÉ NOS ENFRENTAMOS?
Características de la población estudiantil, del profesorado y del plantel.
Situación de los jóvenes: (Grupo piloto)
Son jóvenes que, por lo general, ingresaron a Bachilleres por no quedarse en la primera opción de su elección.
Se encuentran cursando en el último año del bachillerato en el turno matutino.
El grupo lo integran: 40 alumnos.
Edades: 17 a 20 años.
Distribución por sexo: 27 mujeres, 13 hombres.
Ninguno de los alumnos son recursadores.
Situación de la planta académica:
La mayor parte de los profesores no tienen licenciatura concluida.
Hay tres rangos de edad: 1) profesores de entre 50 a 60 años de edad (70%); 2) maestros de 40 a 49 (20%) y 3) profesores de 30 a 39 (10%).
Son pocos (acaso 2%) lo que tienen maestría o doctorado.
Los cursos de formación y actualización docente, no garantizan la adquisición de conocimientos afines y útiles para el maestro, pues se trata de talleres o cursos cortos con duración de 25 a 30 horas, cuyos formadores no son profesionales, sino que forman parte de la estructura organizativa del subsistema de educación media superior.
Situación del plantel:
Se trata de un plantel chico de entre los 20 que contempla el Bachillerato general.
Cuenta con una biblioteca austera, 1 equipo de fotocopiado que funciona de manera irregular, 2 laboratorios, 1 sala de audiovisual con carencias de equipo, 1 videoteca en pésimas condiciones, 2 salas de informática con equipo obsoleto, 1 almacén.
Se carece de sala para el profesorado, comedor para alumnos y maestros, salas de exposición.
Hay dos edificios de salones de clase, los cuales tienen capacidad de 35 a 40 alumnos, aunque las dimensiones de cada uno de ellos varían.
Existe una cancha de basquetbol, donde simultáneamente se llevan a cabo partidos de fútbol y otras actividades deportivas, culturales y cívicas.
Hay áreas verdes que son resguardadas por personal administrativo.
Formas de comunicación dominante
La comunicación establecida con el entorno escolar: para los jóvenes es un medio para mostrarse “tal cual es”, sin censura, ni obstrucciones por parte de sus padres, maestros o autoridades. En cambio, para nosotros, la comunicación es un medio sutil para mover y remover conciencias. Obviamente, bajo esquemas tradicionales, la mayoría de las ocasiones.
La forma de concebir la vida: en tanto para los jóvenes ésta es el aquí y el ahora, para nosotros como adultos construimos, a partir de nuestras experiencias positivas y negativas, un esquema de vida que deseamos compartir y hacer extensivo para aquellos que nos rodean.
La percepción de los jóvenes está muy alejada de la de un adulto, ya que nos movemos en terrenos distintos (institucionales, rígidos) y nuestra interpretación responde a esquemas diferentes: en tanto los jóvenes desean vivir en un lugar alejado de cualquier forma de autoridad, nosotros pretendemos “modificar” constantemente conductas que nos parecen incorrectas.
Características psicopedagógicas
En relación a los aspectos psicológicos, la identidad del adolescente se caracteriza por:
- Crisis de identidad.
- Búsqueda para definir su identidad y personalidad.
- Incapacidad de adaptación a la nueva situación.
- Proceso de re-construcción persistente.
- Dinamismo: re-elaboración de la identidad.
- Búsqueda de autonomía e independencia.
- Egocentrismo.
- Cambios continuos de estado de ánimo.
- Definición de proyecto de vida.
La identidad se va desarrollando en ambientes de constantes conflictos y ambigüedades, de beligerancia abierta contra la familia, de estados de rebelión, cuestionamiento y enfrentamientos con la autoridad.
En cuanto a los aspectos pedagógicos tenemos que los adolescentes poseen características como:
- Forma de pensar de tipo formal o hipotético-deductivo (razonamiento abstracto)
- Desarrollo de capacidad crítica y reflexiva.
- Descenso del rendimiento académico.
- Reducción del interés por el aprendizaje.
- Aumento de las actividades sociales.
- Exploración de sentimientos y pensamientos.
- Definición de posiciones propias.
Estos los hace seres completamente autónomos, tanto de sus opiniones como de sus decisiones personales, lo que nos lleva a asegurar que como etapa transitoria en su vida, el desempeño académico está fuera de su interés, para una gran mayoría de los jóvenes. Un reto más para formular nuevas estrategias de enseñanza-aprendizaje.
Niveles de aprendizaje del alumnado. (Grupo piloto)
Están acostumbrados a apuntar todo lo que escribe el profesor en el pizarrón.
No tienen el hábito de la lectura.
Pocos alumnos (3 o 4) les gusta leer literatura distinta a la solicitada en el colegio.
Carecen del hábito de la búsqueda o investigación autodidacta.
Gustan por buscar información a través de la internet.
La mayoría, no les agrada leer periódicos, revistas de interés cultural o científico o ver o escuchar noticiarios.
Son pocos (2 o 3) los alumnos interesados en problemas locales y nacionales.
Intereses del alumnado. (Grupo piloto)
Les agrada escuchar música en el salón de clases, mientras el profesor se encuentra dando clases.
Recurrentemente se encuentran utilizando el celular para comunicarse con otras personas.
Constantemente se encuentran enviando mensajes vía celular, mientras toman clase.
Se encuentras escribiendo o dibujando en sus libretas cosas ajenas a la clase.
Se interesan cuando se genera una clase novedosa para ellos: se establece un debate, se introducen aspectos didácticos, se incorporan modalidades de aprendizaje lúdicos, se discute sobre un tema desconocido para ellos.
Permanecen atentos y participan aquellos alumnos que regularmente entran a clase y les interesa conocer aspectos relevantes y desconocidos para ellos.
Relación maestro-alumno:
Si consideramos que los adolescentes manifiestan estados de inseguridad y estabilidad para relacionarse con el otro sexo y con otras personas, no así con personas de su misma edad, entenderemos su proclividad a establecer distancia física con personas determinadas (padres de familia, adultos cercanos, etc.). Por ello, el conjunto de sus relaciones se encuentran en función de las siguientes características:
Se relacionan con amigos que conocen previamente y con los que saben podrán realizar trabajos en equipo.
No existen dificultades para relacionarse. Los une la amistad.
Establecen círculos de relación grupal y los mantienen para trabajar en equipo.
Es poco frecuente el espíritu colaborativo al interior del grupo.
Se relacionan e integran con personas con quien tienen simpatía, amistad y afinidad mutua.
Las relaciones maestros-alumnos son de varios tipos:
a) Relaciones estrechas, cuando los maestros tienen varios años en el plantel y se ha establecido confianza no, en el salón de clase sino fuera de él.
b) Relaciones de respeto, cuando los primeros tienen poco tiempo en el plantel y los jóvenes desconocen por completo aspectos importantes de éste, tales como: edad, tipo de estudios, lugar donde vive, estado civil, etc.
c) Relaciones informales, cuando los primeros habitan por el rumbo y los alumnos identifican perfectamente la trayectoria escolar, social y personal de éste.
[1] La Magdalena Contreras ocupa el noveno lugar en extensión, con una superficie territorial de 6 mil 400 hectáreas, es decir el 4.3 por ciento del total territorial del Distrito Federal.
[2] Dirección General de Ecología y Medio Ambiente de la Delegación.
[3] INEGI y Anuario Estadístico Distrito Federal, edición 2000, México, INEGI-GDF, 2000.
[4] Datos procedentes de la página electrónica de la SEP, 2003.
[5] Instituto de la Juventud, Gobierno del Distrito Federal.
[6] Encuesta Nacional de la Juventud. Gobierno del Distrito Federal.
[7] Tales como el corredor ecoturístico del Río Magdalena, que comprende 22 kilómetros de senderos ecológicos para corredores y ciclistas; zonas de campismo, cabañas de alimentos, La Cañada, el valle de Monte Alegre, el parque ecoturístico los dínamos, parque ecoturístico de San Bernabé Ocotepec y el parque eco-arqueológico Mazatepetl.
[8] Directorio de Infraestructura Cultural de la Ciudad de México, 2008.
[9] Se ha destinado un presupuesto anual de 17 millones de pesos para complementar el sueldo de los 400 elementos de la Unidad de Protección Ciudadana, No. 20, que protege al 70 por ciento de la población. Información de la Delegación.
[10] La Jornada, 1 de Agosto de 2007, Sección Capital.
[11] Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.
[12] Gaceta Parlamentaria de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, 2003.
[13] INEGI, Conteo de Población y Vivienda, 2003.
[14] A través de la aplicación de cuestionario aplicado a grupo piloto, Diciembre, 2008.
[R1]De antemano, agradezco la información que me proporcionaron para fortalecer el presente diagnóstico a las siguientes personas: Profra. María Elena Palacios, jefa de materia de la Academia de Ciencias Sociales, Prof. José Refugio Chamú, director del Plantel 15 "Contreras", así como al personal que labora en la Dirección de Desarrollo Social, Participación Ciudadana, Desarrollo Urbano de la propia delegación Magdalena Contreras.
sábado, 10 de enero de 2009
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